

Aprendí que los amores "ETERNOS" pueden terminar en una noche, que grandes amigos pueden volverse grandes desconocidos. Que nunca conocemos a una persona de verdad, que todavía no inventaron nada mejor que el abrazo de mamá ♥Yo quiero hacerte las cosas
termina.
La vida no sólo se reduce a un momento.
De ellos no importan la cantidad, sino cuánto significaron para nosotros.
Ahora que lo pienso, nuestros momentos, decenas, cientos, son los que me ayudaron a crecer.
Me enseñaron que no todo es recíproco en la vida.
Me enseñaron que el destino puede jugarte una mala pasada, pero un momento, por nimio que sea, puede convertirte en la persona más feliz del mundo.
Esa película, esa sonrisa, tu inexperiencia sobre el cine sueco, tu risa estridente, me enseñaron que una imagen, o un sonido, puede alegrar tu mente, y endulzar los oídos.
El roce de tus manos, de tus labios, me dieron a conocer que será difícil encontrar una sensación así. Tan relajante, como llena de adrenalina.
Tu voz, tus palabras, llenas de amor, hirientes en muchos casos, que me hacían aferrarme más a vos.
Momentos que no puedo olvidar. Que tampoco tengo fuerzas para llevar a cabo ese duelo.
Date cuenta, el simple hecho de haberte conocido, cambió mi forma de ser, de actuar, de pensar.
Conocerte me hizo una careta fuerte, de persona desconfiada, pero en el interior, sensible al más mínimo rasguño.
Conocerte no fue lo mejor, pero me hizo feliz.
Feliz por tenerte. Por abrazarte, besarte, sostener tu mano, ayudandote a escapar de tus miedos. Vos ayudándome a sobrevivir a mi mundo destrozado.
Feliz por haber sostenido tu mirada, llena de esperanza, sueños, ternura reservada, ánsias de que todo esté bien.
Esos momentos. Tal vez no recuerdes, o no quieras hacerlo, pero están en mi mente, cada momento que pueden, salen a la luz. Y son terriblemente hermosos. Son lo mejor que tuve, tengo, y tendré.
De ellos no importan la cantidad, sino cuánto significaron para nosotros.
Ahora que lo pienso, nuestros momentos, decenas, cientos, son los que me ayudaron a crecer.
Me enseñaron que no todo es recíproco en la vida.
Me enseñaron que el destino puede jugarte una mala pasada, pero un momento, por nimio que sea, puede convertirte en la persona más feliz del mundo.
Esa película, esa sonrisa, tu inexperiencia sobre el cine sueco, tu risa estridente, me enseñaron que una imagen, o un sonido, puede alegrar tu mente, y endulzar los oídos.
El roce de tus manos, de tus labios, me dieron a conocer que será difícil encontrar una sensación así. Tan relajante, como llena de adrenalina.
Tu voz, tus palabras, llenas de amor, hirientes en muchos casos, que me hacían aferrarme más a vos.
Momentos que no puedo olvidar. Que tampoco tengo fuerzas para llevar a cabo ese duelo.
Date cuenta, el simple hecho de haberte conocido, cambió mi forma de ser, de actuar, de pensar.
Conocerte me hizo una careta fuerte, de persona desconfiada, pero en el interior, sensible al más mínimo rasguño.
Conocerte no fue lo mejor, pero me hizo feliz.
Feliz por tenerte. Por abrazarte, besarte, sostener tu mano, ayudandote a escapar de tus miedos. Vos ayudándome a sobrevivir a mi mundo destrozado.
Feliz por haber sostenido tu mirada, llena de esperanza, sueños, ternura reservada, ánsias de que todo esté bien.
Esos momentos. Tal vez no recuerdes, o no quieras hacerlo, pero están en mi mente, cada momento que pueden, salen a la luz. Y son terriblemente hermosos. Son lo mejor que tuve, tengo, y tendré.
DANIEL FLECHA &' DANNYTTAKLTZ


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